El relevamiento comenzó el 2 de noviembre y se extenderá durante 12 días a bordo del buque Mar Argentino. Se realizarán 41 operaciones de pesca científica para determinar la evolución de la biomasa de merluza, luego de la crisis de sobreexplotación detectada en 2022. Los primeros resultados estarían disponibles en unos 15 a 20 días.
Río Negro puso en marcha una nueva campaña de investigación pesquera y ambiental en el Golfo San Matías, con el objetivo de actualizar el diagnóstico sobre el estado de los recursos marinos y, particularmente, conocer cómo continúa la recuperación de la merluza, una de las principales especies comerciales de la región.
Se trata de la campaña REDE 2026, que comenzó el 2 de noviembre y se desarrollará durante 12 días a bordo del buque Mar Argentino, perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), contratado por el Gobierno provincial. Durante el relevamiento, investigadores del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos (CIMAS) recorrerán distintos sectores del golfo para analizar las poblaciones de peces y las condiciones ambientales del ecosistema.
Raúl González, integrante del equipo científico, explicó que se trata de una campaña de investigación pesquera y ambiental en la que se realizarán 41 lances de pesca científica. El principal objetivo será evaluar la biomasa de merluza y determinar cómo evolucionó la especie desde los registros que encendieron las alarmas en 2022.
“Es una campaña para evaluar la biomasa de merluza, que es esencialmente lo más importante. Veníamos de varios años de caída y después empezó a recuperarse. En 2024 se hizo una campaña y se observó una mejora. Ahora se está realizando una nueva evaluación para conocer cómo continúa esa recuperación”, señaló.
González estimó que los primeros resultados estarán disponibles dentro de unos 15 o 20 días, una vez procesada la información obtenida durante las operaciones de investigación.
La recuperación de la merluza, bajo seguimiento
La importancia de estas campañas quedó expuesta en 2022, cuando los estudios científicos detectaron los niveles más bajos de biomasa de merluza de toda la serie histórica. El deterioro del recurso llevó a declarar la emergencia pesquera en 2023 y establecer restricciones sobre las capturas para favorecer su recuperación.
En 2024, un nuevo relevamiento mostró señales alentadoras: la biomasa se había duplicado y alcanzaba aproximadamente las 25.700 toneladas. Sin embargo, ese volumen todavía representaba alrededor de la mitad de los valores históricos y los investigadores advertían sobre una importante presencia de ejemplares juveniles.
Por eso, la campaña actual resulta clave para determinar si la tendencia positiva se sostuvo, cómo evolucionó la población y qué medidas de administración pesquera serán necesarias en los próximos años.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó la necesidad de mantener estas investigaciones como parte de una estrategia de desarrollo productivo que contemple la conservación de los recursos.
“La pesca es parte de nuestra identidad productiva. Queremos que siga creciendo, pero para eso necesitamos conocer el estado de nuestros recursos, cómo evolucionan y qué medidas debemos tomar para conservarlos. No podemos pensar el desarrollo de la actividad sin cuidar lo que tenemos”, expresó.
El funcionario recordó que en 2022 la situación de la merluza obligó a tomar decisiones para proteger la especie y sostuvo que los resultados de REDE 2026 permitirán determinar los pasos siguientes.
Estudios sobre el ecosistema marino
Además de evaluar la biomasa de merluza, la campaña contempla cuatro exploraciones costeras destinadas a estudiar la biodiversidad y otras especies, entre ellas el pez gallo.
Los investigadores analizarán la distribución, abundancia y características reproductivas de los recursos pesqueros. También realizarán estudios oceanográficos y tomarán muestras de agua para determinar la presencia de nutrientes, plancton y microplásticos.
La información permitirá ampliar el conocimiento sobre las condiciones ambientales del Golfo San Matías y su relación con el desarrollo de las especies que sostienen la actividad pesquera.
Inversión provincial y planificación del sector
La campaña REDE 2026 es financiada íntegramente por el Gobierno de Río Negro, a través de la Subsecretaría de Pesca y Producción Acuícola, que contrató el buque Mar Argentino, su tripulación y equipamiento.
La planificación científica, la dirección del relevamiento y el posterior análisis de los resultados están a cargo del CIMAS, con participación de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Nacional del Comahue.
La organización y coordinación científica cuenta con la participación de Matías Ocampo Reinaldo, Guillermo Svendsen, María Alejandra Romero y Raúl González, profesionales vinculados al CIMAS, el CONICET y la Universidad Nacional del Comahue.
A bordo trabajan Matías Suárez, como jefe científico de la campaña; Juan Saad, responsable de los estudios oceanográficos y del plancton; y Florencia Fernández Chert y Dennis Landete, integrantes del equipo encargado de los relevamientos y la obtención de muestras.
El Gobierno provincial informó que durante 2024 destinó $117 millones a investigaciones pesqueras y otros $54 millones a diagnósticos de recursos marinos, con el propósito de generar información técnica para orientar las decisiones de manejo.
Los resultados de REDE 2026 también serán incorporados a la elaboración de los planes de manejo pesquero que la Provincia desarrolla junto al CIMAS, con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y participación de representantes del sector.
La iniciativa busca establecer criterios para administrar las capturas, proteger las especies y brindar mayor previsibilidad a la actividad.
En paralelo, se impulsan inversiones para mejorar la infraestructura productiva. Una de ellas es el proyecto de 220.000 dólares para incorporar maquinaria de congelado y una cámara de almacenamiento en la Terminal Pesquera Artesanal de San Antonio Oeste, mediante aportes de empresas vinculadas a la explotación de gas y petróleo en la provincia, a partir de un acuerdo impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck.
La nueva campaña científica vuelve a colocar al Golfo San Matías en el centro de los estudios sobre los recursos pesqueros de Río Negro. Los datos que surjan del relevamiento permitirán conocer si la merluza mantiene su recuperación y aportarán elementos para definir el futuro de una actividad económica histórica para San Antonio Oeste y la región.